sábado, 10 de marzo de 2012

Para el niño que desearía tener.

Mi ángel,
mi luz,
y mi razón de ser.


A ti mi pequeño,
que aún estás dentro de mí,
durmiendo y soñando,
mientras oyes mi susurro cuando acaricio mi vientre,
y sientes que te amo.


A ti mi vida,
que eres lo que siempre deseé,
el aire que respiro,
y mi mejor poesía.


Duerme pequeño,
no tengas miedo a vivir,
y sonríe a la vida.


A ti mi pequeño universo de cristal,
al ser que amaré con locura,
y por quien daré mi propia vida.

2 comentarios:

Fernando Rubio Pérez dijo...

Muy bonito. Ese niño se habría sentido muy feliz de tenerte de madre. Ánimo, sigue escribiendo. Un abrazo.

La chica de cristal dijo...

Muchas gracias por tu comentario Fernando Rubio Pérez y bienvenido a mi blog.

Un besito y descuida que no pensaba dejar de escribir.